Mary, trabaja en la Biblioteca Pública de Madison, donde se prepara para participar en el concurso “El bibliotecario más rápido del mundo“.
Este es el argumento de una película (con el mismo título) que han desarrollado alumnos de la School of library & Information Studies de la Universidad de Wisconsin. El film de unos 20 minutos de duración y rodado en clave de humor, tiene por objetivo mostrar una imagen de los bibliotecarios diferente a la que muestran las películas convencionales. (leído en Librarian)
Los que, tal vez, deberían mostrar una actitud e imagen bien diferente son algunos usuarios. Puedo entender que, por motivos intelectuales o económicos, se robe un libro pero no le veo ninguna justificación cuando se trata de boletines oficiales (accesibles en internet) o un tomo de enciclopedia.
En mi pueblo a la semana de instalar en la biblioteca un ordenador con conexión a internet, alguién entró, lo abrió y le quitó el disco duro.
A lo mejor le hacía falta.