Usuarios y biblioteca

Debido a la ausencia de signos de puntuación aclaro que la traducción correcta es: “No se admiten teléfonos móviles, ni comidas ni bebidas en la biblioteca” y no, como pudiera parecer, “no se admite comer ni beber teléfonos móviles en la biblioteca“.
Esta foto, sacada de flickr, viene junto a numerosas críticas acerca del contenido de dicho cartel. Al parecer incluso es el perfecto paradigma de lo que no es biblioteca 2.0. ¿Es este el mensaje que queremos mandar a nuestros usuarios?, ¿Que se sientan como niños?
Por lo que respecta a los teléfonos móviles no queda ninguna duda que mantener activo el sonido, y no digamos ya una conversación, es algo molesto e irrespetuoso para los demás usuarios. De la misma forma que alguién intente leer o estudiar y otro este abriendo una bolsa de patatas (dejando después su firma entre las páginas de los ejemplares).
Todo ello sin mencionar que muchos, no todos, los usuarios suelen ser bastante descuidados y dejan olvidados los envoltorios con la consiguiente imagen de suciedad.
Por tanto no veo ningún escándalo en la advertencia salvo, eso sí, la imperceptible letra pequeña junto a library: thank you. Debería destacarse al mismo nivel o más.
[Vía: Tame the Web]



A mí no me parecen mal los carteles de avisos; no creo que sea tratar a la gente como niños. Si se pone el cartel es porque sin duda hay quien bebe, come y habla por teléfono en la biblioteca al mismo tiempo. Eso sí, que lo dejen de hacer porque haya un cartelito…
Lo dijo álvaro — 8-2-06 @ 16:14
No se el comportamiento que tendrán los americanos en su biblioteca pero aqui es absolutamente necesario advertir al respecto. Incluso con los carteles la gente se salta a la torera las prohibiciones, imagínate sin ellas
Lo dijo documenta2 — 8-2-06 @ 16:22
como nos gusta decir a mí y a mis amigos (en tono irónico, por supuesto); “hay mucho hijodeputa suelto”
Lo dijo álvaro — 8-2-06 @ 16:57
Ya te digo!, y en la facultad no te enseñan como tratarlos
Lo dijo documenta2 — 8-2-06 @ 17:15
Un préstamo, un ticket
… más personal y más facilidades. Si me ponen un cartelito en la puerta que diga silencie su móvil, gracias no me siento ofendido, e incluso me parece bien, por si se me olvida…
Lo dijo Documentación, biblioteconomía e información — 8-2-06 @ 19:55
A mí se me fue una vez “sin querer” un carrito de libros contra los tobillos de una tía que hablaba con el móvil asomada a la escalera. Era reincidente.
Los carteles nunca están de más mientras haya usuarios en las bibliotecas que fumen, coman pipas, beban coca-cola y zumos (y te dicen: si ya casi he acabado)y piquen entre horas.
Lo dijo texcatl — 9-2-06 @ 8:15
Encima se molestan bastante cuando los pillas con la comida y/o bebida y, amablemente, les pides que salgan.
Lo dijo documenta2 — 9-2-06 @ 8:27
a nadie se le ocurriría ponerse al telefono en el teatro o en otros sitios, en la biblioteca hay que decirlo una y otra vez, buenos y malos educados los hay en todas partes. En la calle no he visto carteles de prohibido orinar y la gente lo hace y tambien hay mucha gente que no
Lo dijo jmcollado — 9-2-06 @ 11:34
Sí, eso siempre. Estoy convencida de que hay usuarios que creen que les tienes manía a los zumos o a los batidos o a la coca-cola cuando les dices que salgan afuera a beberselo. Y si intentas que lo razones te dicen: “con el agua tambien se mojan. Si ya no es por el mojado, es por la mancha, subnormal, te dan ganas de gritar.
Lo dijo texcatl — 9-2-06 @ 11:43
Tienes razón jm. Hay gente que muestra un comportamiento exquisito y otros en cambio dejan mucho que desear. Es cuestión de cultura y educación.
Texcatl, mi principal problema son las bolsas de golosinas (o como decimos por aqui “chucherías”), a veces entran con los paquetes camuflados. Por suerte lo que no pueden camuflar es el sonido que produce al abrirlo. Imaginate en que estado quedarían las páginas de libros y, sobre todo, periódicos
Lo dijo documenta2 — 9-2-06 @ 11:54
Yo ví a uno comiendo el bocata de tortilla de patatas en Geografía de la Complu y cuando me acerqué me dijo: “Pero si estoy en la escalera” “Ya, pero con un libro de la biblioteca en el regazo”
También tuvimos a aquella asquerosa que nos trajo dos libros de arte, de los pequeños, empapados en vino que parecía que estabamos en una bodeguilla de lo más tirado de Chamberí o Centro… Os podeís imaginar el pestazo a vino, que nos miraban mal los demás usuarios
Lo dijo texcatl — 9-2-06 @ 12:30
Siempre he sido una persona muy cuidadosa con los libros, no con el resto de cosas tendriais que haber visto como dejaba mis juguetes, por eso me molesta especialmente que los estropeen.
Lo que cuentas del vino es superior a mis fuerzas me lo hacen en esta biblioteca y se lo regalo, te lo juro.
Lo dijo documenta2 — 9-2-06 @ 12:46
Mi compañero de beca y yo decidimos no devolverle los libros porque no tuvimos ocasión ni de llamarle la atención a aquella maravillosa pija y debe tener multa para tres años o así.
Yo también soy víctima de ese nudo en el estomágo cuando veo libros abiertos de más, pintados, escritos, apilados sin descanso…
Lo dijo texcatl — 9-2-06 @ 13:25
Pues si lo hacen en la biblioteca, imaginaos en sus casas, dónde estarán los libros y cómo!?
Lo dijo álvaro — 9-2-06 @ 17:10
Ni pensarlo quiero!!!!!
Lo dijo texcatl — 10-2-06 @ 7:43
Perdón por mi incorporación tardía…
Hay gente que ha venido a decir que compraba el libro porque se le ha mojado una esquinita con agua… me dan una penilla, les dices, hombre, ve a hablar con dirección… y si no es nada pues ya te lo dirán.
Y lugo hay otros, que con toda su desfachatez, traen el libro empapado de disolvente, oleo, etc. y dicen… ya estaba!!!
Juer, si huele a amoniaco que apesta!!!!!!! y te tienes que callar… qué triste.
Lo dijo Yavannna — 13-2-06 @ 9:09