Tecnofobia
La Universidad de Oxford tiene previsto ahorrarse unos dos millones de libras en personal, lo que supone la pérdida de unos 200 trabajos.
Este dinero se empleará para el aumento de recursos electrónicos y la reducción de espacio físico en las bibliotecas de la universidad.
Si se evoluciona a pasos agigantados hacia entornos cada vez más digitales resulta una consecuencia lógica.
No pretendo ser alarmista ni negativo. Al fin y al cabo volvemos a lo de siempre (eterno retorno diría Nietzsche). La primera revolución industrial vino acompañada de una revuelta tecnófoba contra la progresiva automatización de la producción. Se propagaban mensajes apocalípticos de fábricas vacias sin necesidad de obreros.
Pero no fue así ni lo será ahora. Lo ideal sería que se invirtiese en estas tecnologías manteniendo los puestos de trabajo, pero no sería real. El idealismo y la realidad, a veces, no se llevan bien


