Préstamos
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Algo parecido debió pensar esta buena señora pues tardó, no dos días, si no 61 años en devolver un libro a la biblioteca de Rotorua (Nueva Zelanda), lo que suponía una multa, al cambio, de unos 5100 €.
El director, sorprendido tanto por la actitud de la anciana (85 años) como por disponer nuevamente de un ejemplar que consideraban perdido, ha decidido condonar dicha sanción.
Más vale tarde que nunca.
La viñeta que ilustra la historia se ha extraido de The Calvin and Hobbes Searchable Database, que permite la búsqueda por frases o palabras clave en dicho cómic.
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