24-2-06

Digitalización de películas

Categoría: Archivos

El director del Archivo Nacional de los EEUU, Allen Weinstein, y el cofundador de Google, Sergey Brin, han anunciado el lanzamiento de un programa piloto para digitalizar la colección de películas documentales e históricas de los Archivos Nacionales.
El acceso a esta colección es libre y gratuito y puede hacerse bien a través de Google Video, bien a través de la página de los Archivos Nacionales.
Como dice el director del Archivo, es reflejo de su nuevo plan estratégico que pretende acercar la información a los usuarios, sin barreras físicas que la contengan, ofreciendo un acceso permanente en el tiempo:

“This is an important step for the National Archives to achieve its goal of becoming an archives without walls,” said Professor Weinstein. “Our new strategic plan emphasizes the importance of providing access to records anytime, anywhere. This is one of many initiatives that we are launching to make our goal a reality. For the first time, the public will be able to view this collection of rare and unusual films on the Internet.”

De momento están disponibles unas 100 películas entre las que destaca la más antigua que conserva el archivo: “Carmencita. Spanish dance“, interpretada por la famosa bailarina gitana en 1894.

Lib-dating

El lib-dating es un sistema de citas rápidas, con los libros como telón de fondo, que han creado dos bibliotecarios belgas: Eric Van der Straeten y Danny Theuwis.
Las citas tienen lugar en la Perneke Library (Antwerp), donde ambos trabajan.
Todo se prepara convenientemente para crear el ambiente adecuado. Las mesas se adornan con flores, se iluminan a la luz de las velas y se ofrece una copa de vino a los asistentes. Para favorecer la intimidad del evento, la asistencia está limitada a veinte personas.
El procedimiento es el siguiente:
Cada participante tiene diez minutos para presentarse al resto del grupo. Previamente, han cogido un papel con preguntas del tipo ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?, que sirve a su vez de excusa para relacionarse con los asistentes.
Acto seguido se pasa a comentar los libros que han traido y compartir, individualmente, sus impresiones. Disponen de unos minutos antes de pasar al siguiente compañero.
Al finalizar la sesión, los participantes escriben en una nota el nombre de la persona que les gustaría volver a ver.
Esta nueva cita puede ser en la biblioteca…o no.

De momento, la iniciativa ha tenido muy buena acogida. Se está formando a más de 300 bibliotecarios belgas para que apliquen esta iniciativa en sus respectivas bibliotecas.
Por un lado se cambia el concepto de biblioteca como lugar solitario y aburrido. Por otro se consigue captar nuevos usuarios y, quizás, crear nuevas parejas.

Vía|Library Journal
Más Información: |Associated Press|

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