23-3-06

Love libraries

Categoría: Bibliotecas

Love Libraries es una campaña del Ministerio de cultura británico para mejorar el servicio bibliotecario en este pais.
Se basa en dos puntos fundamentales: Escuchar qué quieren y necesitan los usuarios y transformar las bibliotecas.
Para este último punto han lanzado una peculiar iniciativa que, además, es todo un ejemplo de márketing bibliotecario. Han escogido tres bibliotecas (Coldharbour, Newquay y Richmond) que irán transformando en doce semanas hasta convertirlas en verdaderas bibliotecas del futuro.
Los internautas a través de la página oficial serán testigos directos de la evolución de este antes de, despues de, propio de cualquier anuncio de clínicas estéticas.

Vía Book Glutton

21-3-06

El libro del millón

Hace unos dos años, Michael Stadther publicó “A treasure’s trove“, traducido, algo así como una búsqueda de tesoros. Era un libro que contenía pistas sobre la localización de distintas monedas o fichas, a lo largo y ancho de los EEUU, con la representación de los personajes del libro. Lo peculiar del asunto es que esas monedas podían ser canjeadas posteriormente por joyas, la más valiosa de todas alcanzó los 450.000$.
Ahora está prevista, para septiembre, la secuela de tan peculiar juego y nada menos que a escala mundial. Se trata de “Secret of the alchemist dar“, donde nuevamente incluye acertijos para encontrar hasta 100 piedras preciosas repartidas por todo el mundo. Esta vez la más valiosa alcanza los 530.000$ y el valor total de la colección es de casi dos millones de dólares.
La idea está inspirada en la obra de Kit Williams “Masquerade“, publicada en 1979, que proporcionaba pistas sobre la localización de un tesoro oculto(otra joya) en Inglaterra. Durante dos años la gente se dedicó a excavar la mayoría de los campos ingleses, hasta que finalmente apareció oculta bajo una cruz de piedra en Ampthill (Bedfordshire).
Ni que decir tiene que tanto la obra de Williams, en su día, como la de Stadther cuentan por millones los ejemplares vendidos.
El mundo está loco, loco, loco.

Más detalles: The Guardian y CBS News

15-3-06

Censura

En 1557, el Papa Pablo IV publica el Index auctorum et librorum prohibitorum, también conocido como Índice Paulino e Index Expurgatorious.
Durante sus inicios, auspiciado por la Santa Inquisición y en un estado cuasi teocrático, estar incluido en esa lista era un más que serio problema. El autor debía defenderse ante un tribunal y aceptar las correcciones oportunas si no quería acabar en la hoguera.
Se publicó hasta 1966 cuando la Santa Congregación para la doctrina de la Fe lo suprimió aunque mantuvo si vigencia como índice moral.
Incluía todas las obras (y autores) perniciosos para la moral cristiana por atentar contra sus valores o cometer errores teológicos. Dicho así suena bastante mal, pero lo cierto es que cualquier perversión del orden teológico imperante o cualquier incitación al razonamiento bastaban para engrosar la lista. Así se explica la inclusión de filósofos como Kant, el Obispo Berkeley y
Spinoza, sobre los que no hay duda de su religiosidad y de aquellos otros que denunciaban las injusticias sociales (Victor Hugo, Diderot,…)
También son esclarecedoras las ausencias de la lista. Por ejemplo Mi lucha de Hitler.
Cuesta entender como una obra de denuncia social como Los Miserables de Victor Hugo es más perjudicial que otra que fomenta el imperialismo, el belicismo y la segregación racial. Pero éste es otro tema.
El motivo por el cual realizo este repaso histórico es una ley que se va a aprobar en Oklahoma y que obliga a las bibliotecas a separar aquellos libros de temática homosexual o sexualmente explícita, así como incluirlos anualmente en una lista para su correcta identificación.

Act. 16/03/06: Más de lo mismo: La American Library Association (ALA) publica su lista anual de los 10 libros con mayor número de quejas por parte de los lectores. De diez libros, siete figuran en la lista por quejas relativas a su contenido sexualmente explícito (dos son de sexología, con lo que resulta complicado evitar el tema).

10-3-06

Transmisión de documentos

Hoy en día los nuevos modelos de comunicación nos permiten acceder a información de cualquier parte del mundo de manera instantánea.
Podemos acceder a periódicos de todo el mundo en ediciones actualizadas constantemente. Las empresas, a través de sus intranets corporativas, fax o medios similares, ponen la información a disposición de sus empleados en cualquier parte del planeta.
La información siempre ha sido valiosa y la necesidad de disponer de ella de forma rápida y efectiva ha existido siempre. Por ello a lo largo de la historia se han ideado diversos métodos para conseguir este propósito.
Uno de ellos, bastante curioso, tiene su origen en un concepto que tanta polémica originó entre los filósofos de la antigüedad (Aristóteles negaba su existencia): El vacío.
Hablamos del tubo pneumático. El invento era tan simple como efectivo:

Se establecían, dentro de un tubo, diferentes presiones de aire, por medio del bombeo del mismo desde uno de sus extremos. Así, se provocaba un efecto succionador, de tal modo que un objeto colocado en uno de los extremos del tubo sería succionado hacia el opuesto.

Esta idea fue concebida en el siglo XVII por el francés Denis Papin y perfeccionada y puesta en práctica un siglo más tarde por el científico inglés George Medhurst, quién añadió unas cápsulas en las que transportar cartas u otros objetos. Incluso planeó la posibilidad de transportar a personas aunque, ante la lógica duda de que resultase cómodo viajar en cápsulas cerradas, desistió de un proyecto que, posteriormente, retomaría con éxito John Vallence, creando el tren atmosférico.
La creación del correo pneumático, en cambio, se atribuye al ingeniero escocés William Murdoch, cuyo sistema para el envío de correo a través de bombas de vacío fue desarrollado por la London Pneumatic Dispatch Company.
La primera puesta en práctica, oficial, de este método de envío tuvo lugar en 1853 cuando J. Latimer Clark envío mensajes (transcritos del telégrafo) de la London Stock Exchange a la sede central de la Electric Telegraph Company.
Desde entonces y hasta bien entrado el siglo XX, se instalaron conductos en el interior de los edificios corporativos (empresas, ministerios,…) y en el subsuelo de las calles, todo ello formando una gran red. Se dice que la ciudad de Londres tenía una red pneumática de unos 56 kilómetros. Como es lógico, cuanto más abundante y compleja fuese la documentación generada por la institución tanto más sería, en consecuencia su red, de transporte de documentos.


Estación de Recepción y envío, años 40. Copyright: Principal Financial Services, Inc.

Cartas, documentos, mapas, planos,…En definitiva cualquier objeto que pudiera ser introducido en la cápsula podía ser enviado al otro lado de la red. Las ventajas eran numerosas: Un sistema sencillo, rápido (no en la concepción actual) y barato.
En cuestión de minutos, la información de importancia podía estar en cualquiera de las oficinas comunicadas por la red.
El perfeccionamiento del telégrafo, la llegada del teléfono, teletipos y demás terminaron con la red de tubos. Sin embargo en ciudades como París, una de sus redes llegó a estar en uso hasta 1983 cuando fue, definitivamente, sustituida por ordenadores y fax.
Aún hoy se sigue utilizando este sistema en sitios como almacenes, para el envío de materiales y/o mercancía entre depósitos y en supermercados para el envío de la recaudación de caja a contabilidad.

Fuente (y más información): Tecnología Obsoleta

8-3-06

Bibliotecas azules

Categoría: General, Bibliotecas

Es una iniciativa de la OMS para la formación y reciclaje de los profesionales de la salud en paises subdesarrollados.
Consiste en un baúl de color azul, de ahí el nombre, que reúne obras básicas de distintas disciplinas médicas y desde diferentes perspectivas profesionales (médicos, enfermeros, auxiliares,…)
El baúl constituye, en sí mismo, una biblioteca y no precisa de una clasificación u ordenación posterior. Personal cualificado de la OMS y los organismos oficiales de los respectivos países ofrecen formación a los encargados en última instancia de gestionar la colección, generalmente personal sanitario:

La comunidad designa uno o más trabajadores de salud “encargados” de cada biblioteca azul en el lugar donde ésta se encuentra. Puede tratarse de una enfermera, un médico o un trabajador de salud de la comunidad. Se los considera como catalizadores porque tienen el cometido de mejorar la visibilidad de la información. Para desempeñar esa función, esas personas reciben capacitación durante dos días junto con otras que han asumido responsabilidades similares en otros distritos.

El objetivo de la formación es bastante realista: Concienciar a los profesionales de la importancia de la información.

Debe destacarse que no se capacita a las personas para convertirlas en bibliotecarias o documentalistas. En los centros de salud o los hospitales de distrito de muchos países africanos no hay libros, o existen muy pocos y nadie se ocupa de ordenarlos y difundirlos. La realidad es que el personal sanitario suele ser escaso y un documentalista sería un lujo. Estamos capacitando a las personas para que valoren la información y la utilicen. Con la distribución de una biblioteca pequeña “lista para utilizar”, las prioridades de capacitación se orientan hacia la ayuda a los trabajadores de salud para que reconozcan la importancia de la información apropiada y actualizada en su trabajo diario.

La colección se compone, básicamente, de manuales y otros libros de índole práctica adaptados a las circunstancias de estos paises por lo que su empleo es de muchísima utilidad en zonas que no disponen de conexión a internet y que viven aisladas de una información que crece día a día.
El coste total es de unos 2000 $ incluyendo la formación del personal. Esta cantidad viene financiada tanto por la OMS como por las autoridades sanitarias de los respectivos paises. Pese a todo siempre se encuentran dificultades:

Mucho de lo que se da por descontado en los países desarrollados, es a veces difícil de obtener en los países en desarrollo. Incluso la sugerencia de poner un cuaderno junto a la biblioteca azul para que los usuarios escriban sus observaciones, y un registro aparte para las revistas, plantea verdaderos problemas tales como el obtener los cuadernos y lapiceros.

Esta biblioteca móvil se va actualizando con los fondos que remite la propia OMS. El enriquecimiento de esta colección podría llevar a la creación de una biblioteca propiamente dicha o a la introducción de una sección de salud en la biblioteca municipal, caso de Dabala (Guinea).

Vía |Boing Boing|

6-3-06

Maestro bibliotecario

Categoría: General, Bibliotecas

Según publica hoy El Pais (también tiene su eco en IWETEL), el Ministerio de Educación creará una nueva especialidad de magisterio: “Biblioteca, mediateca y documentación escolar”.
Según la nueva (y enésima) reforma educativa los centros están obligados a contar con bibliotecas y dotarla de material suficiente.
Pocas son las bibliotecas escolares que contratan a personal externo para el mantenimiento de la biblioteca. Sin embargo, la medida es muy negativa.
Si las administraciones deciden apostar por las bibliotecas escolares, cosa que dudo, es lamentable que olviden la existencia de profesionales formados para ello. En cambio, toda la demagogia que rodea la creación de esta especialidad tiene más relación con la práctica habitual de que el personal del centro pierda horas de dedicación profesional en tareas que no son las suyas que con el loable intento de culturizar a las nuevas generaciones a través de la biblioteca.
Otro aspecto negativo es que los diplomados en Biblioteconomía y documentación no podrán presentarse a las oposiciones de este cuerpo pues es requisito tener el título de maestro. Al contrario, la situación inversa sí es factible. Es decir, los titulados en magisterio (cualquiera de sus especialidades) pueden presentarse a convocatorias de archivos y bibliotecas.
No quiero con esto encender nuevamente la raída mecha del intrusismo, sino mostrar la falta de cohesión y representatividad de nuestra profesión una vez más.

3-3-06

Lovemarks

Lovemarks, concepto creado por Kevin Roberts, es el valor sentimental inherente a determinadas marcas comerciales. Es decir, el producto en cuestión pasa a transmitir ciertas emociones y sensaciones. Es, digamos, un carácter propio.
Aquellas marcas que han perdurado por generaciones (colacao, danone,…) se ajustan perfectamente a esta concepción. Sin embargo, no quiere esto decir que sólo se aplique a marcas tradicionales. Los nuevos productos tratan de abrirse paso y convertirse a su vez en una lovemark, transmitir algo más que sus competidores.
En la web, los consumidores votan a aquellas marcas que inspiran estos valores de respeto, amor y admiración.
El primer puesto, insistimos la marca más valorada por los consumidores, no la ocupa una firma comercial deportiva o tecnológica sino una iniciativa popular, gratuita y colaborativa como Bookcrossing.

Es decir, lo que más valoran es el intento de convertir el mundo en una biblioteca.

Vía |Markarina|

1-3-06

Curiosidades

Categoría: La caja de Pandora

Entre las noticias curiosas del dia, hay dos que me llaman la atención:

En primer lugar, este bibliobus que permite a los usuarios imprimir sus propios libros. El automóvil viene equipado con portátiles, conexión a internet via satélite, escáner, impresora y herramientas de encuadernación. Se posibilita el acceso digital a aquellas obras de dominio público. La mayoría de estas obras están agotadas y debido a leyes de mercado es imposible que vuelvan a ser reeditadas. Principalmente, va dirigido a escuelas y demás instituciones con pocos recursos, aunque cualquiera puede participar en dicho proyecto.
El segundo y último invento curioso es el de la escritora de ciencia ficción, Margaret Atwood, que ha inventado un artilugio para firmar libros a distancia. Al parecer, el aparato hace una réplica exacta de la firma de la autora.
De esta forma firmará libros en Londres mientras descansa plácidamente en su hogar canadiense. Con ello pretende evitarse el tedioso compromiso de asistir a estos eventos.
Pero no todas las opiniones son favorables. Algunos piensan que el autor lo menos que debe hacer es acto de presencia ante aquellas personas que admiran su trabajo y se toman la molestia de asistir a tales actos.
Otros, incluso, insisten en que es un bulo. La autora, de momento, pide confianza en la veracidad de la noticia.
Seguiremos informando.

Noticia sobre Bibliobus vía Menéame
Noticia sobre Telefirma vía Bookglutton

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