Maestro bibliotecario
Según publica hoy El Pais (también tiene su eco en IWETEL), el Ministerio de Educación creará una nueva especialidad de magisterio: “Biblioteca, mediateca y documentación escolar”.
Según la nueva (y enésima) reforma educativa los centros están obligados a contar con bibliotecas y dotarla de material suficiente.
Pocas son las bibliotecas escolares que contratan a personal externo para el mantenimiento de la biblioteca. Sin embargo, la medida es muy negativa.
Si las administraciones deciden apostar por las bibliotecas escolares, cosa que dudo, es lamentable que olviden la existencia de profesionales formados para ello. En cambio, toda la demagogia que rodea la creación de esta especialidad tiene más relación con la práctica habitual de que el personal del centro pierda horas de dedicación profesional en tareas que no son las suyas que con el loable intento de culturizar a las nuevas generaciones a través de la biblioteca.
Otro aspecto negativo es que los diplomados en Biblioteconomía y documentación no podrán presentarse a las oposiciones de este cuerpo pues es requisito tener el título de maestro. Al contrario, la situación inversa sí es factible. Es decir, los titulados en magisterio (cualquiera de sus especialidades) pueden presentarse a convocatorias de archivos y bibliotecas.
No quiero con esto encender nuevamente la raída mecha del intrusismo, sino mostrar la falta de cohesión y representatividad de nuestra profesión una vez más.


