Bibliogeriatría
La American Library Association (ALA) está estudiando la propuesta de creación de un cuerpo de bibliotecarios jubilados para ayudar y asesorar a las bibliotecas necesitadas.
Según comentan, han iniciado la ronda de contactos para determinar las necesidades existentes de este tipo de servicio y la predisposición de bibliotecarios ya jubilados para formar parte de dicho cuerpo.
Esta noticia ha creado la división lógica entre detractores, que acusan a la ALA de discriminar a los nuevos licenciados, ofreciendo un nuevo obstáculo para acceder al, ya difícil, mercado laboral y los defensores que opinan que la experiencia y conocimiento acumulados tras años de servicio no puede quedar en el olvido. Además, dicen, no se trata de sustituir a los nuevos bibliotecarios sino actuar como asesores en situaciones difíciles en las que no se puedan contratar los servicios de una consultora.
Aunque los tiempos cambian y las bibliotecas evolucionan rápidamente, es cierto que los conocimientos y, sobre todo, la experiencia acumulada pueden ser de utilidad en circunstancias concretas.
Por ello si se delimitan claramente las funciones, solo asesoría, y las competencias, no profesionales y dependientes directamente de la asociación, no hay lugar para la amenaza laboral ni para considerarlo como un obstáculo más.


