23-5-06

El Código, los móviles y las bibliotecas

El estreno de “El Código da Vinci“, ha sido junto con la victoria finlandesa en eurovisión, la noticia del fin de semana.
Tras el exagerado éxito del libro era de preveer semejante movimiento recaudatorio en los cines. Pese al nulo valor literario del libro y su aún peor rigurosidad histórica creía que, en cambio, si podía salir una película entretenida, sin pretensiones, y aceptable si tenemos en cuenta su interesante temática (conspiraciones, sociedades secretas, búsquedas de tesoros) y el dinamismo de la trama.
Por contra el resultado es un film aburrido, lento, con interpretaciones muy justitas (mal que me pese por mi admirada Audrey Tatou) y con un ritmo narrativo que no termina de enganchar.
Pero el motivo de este comentario no es criticar la película sino comentar un pequeño detalle de la misma que, por defecto profesional, me llamó la atención.
En el libro de Dan Brown (Capítulos 92 y 95) los protagonistas (Robert Langdon y Sophie Neveu, Tom Hanks y Audrey Tatou en la película) tienen que buscar información para solventar uno de los enigmas sobre el Grial. Y que mejor sitio que una biblioteca.
Como el enigma en cuestión es acerca de un caballero enterrado por el Papa en Londres, acuden a la Biblioteca del Instituto de investigación de teología Sistemática, considerada una de las bibliotecas especializadas más completas y electrónicamente avanzadas del mundo.
Allí la amable bibliotecaria, cumpliendo con celo su cometido profesional, logra determinar, tras las pertinentes preguntas, las necesidades informativas reales de los protagonistas. Gracias a su ayuda, la excelente base de datos, un poco de serendipia y, por supuesto, el genio incomparable de Robert Langdon, logran resolver el enigma.

Ahora bien, todo este proceso (dos capítulos del libro nada menos) se sustituye en la película por una simple consulta al móvil. Durante un trayecto en autobús (la biblioteca les pillaba muy lejos), Sophie Neveu/Audrey Tatou tira de encanto para seducir a un joven iluso que, maravillado por su belleza y en plena efervescencia hormonal decide dejarles su teléfono para que accedan a internet y puedan resolver el enigma. Además, es precisamente este joven quien les asesora en la búsqueda.

Los motivos de este cambio argumental están bien claros: La productora de la película es Sony y el teléfono era un Sony-Ericsson (huelga decir que todos los móviles que aperecen en la película son de la misma marca).

Sin embargo, motivos espúreos fuera, se refleja una tendencia más que evidente a la hora de sustituir a la anticuada y obsoleta biblioteca (por muy moderna y dotada que sea) por una conexión a internet. Cada vez son más los usuarios que reconocen sentirse perdidos a la hora de buscar información en una biblioteca, por lo que prefieren la sencillez y simplicidad de buscadores como google.

Al menos no se aprovechan de los jóvenes en un autobús creando falsas expectativas.

17-5-06

@rchiva

Categoría: Archivos

Es la nueva herramienta informática para gestión de archivos de la Junta de Andalucía. Con una inversión total de unos 600.000€ ha sido presentado por la Consejería de Justicia y Administración Pública (la que ha desarrollado el proyecto) y la Consejería de Cultura (la que tiene competencias sobre archivos).
La Consejería de Justicia y Administración Pública tiene previsto utilizarlo para la gestión de los archivos judiciales (falta que les hace) mientras que Cultura lo incorporará a todo tipo de archivos, desde los de oficina hasta histórico-provinciales o al Archivo General de Andalucía.
El programa contempla la gestión informatizada de la documentación archivada tanto en papel como digital, controlando aspectos como la gestión de ingresos, descripción documental y los servicios y salidas de documentación.
En el desarrollo del programa ha participado un comité de usuarios formado por técnicos de archivo de la Junta y un comité técnico con expertos en nuevas tecnologías y comunicaciones.
Para más información, el publirreportaje del portal informativo de la Junta de Andalucía

9-5-06

Lectura como actividad de riesgo

Noticia aparecida hoy en la web del diario 20 Minutos: “Los Rolling aplazan conciertos en España por caída de Richards

“[..] En 1998, se rompió tres costillas y se perforó un pulmón tras caerse de una escalera cuando intentaba coger un libro de su biblioteca.

Y es que de todos es sabido los peligros que acarrea la lectura en ciertas situaciones (y/o condiciones). Tal vez por esto los índices de lectura son tan bajos y hay tan pocos profesionales de la biblioteconomía.

!!Complemento de peligrosidad, ya!!

3-5-06

El otro Estatuto

Categoría: Archivos

Con bastante menos ruido y repercusión social, al menos su debate ha sido menos catastrofista, se aprobó ayer en el parlamento de Andalucía la reforma del Estatuto de Autonomía.
Dejando atrás controversias ridículas sobre naciones o realidades nos centraremos en lo referente a bibliotecas y archivos.
Concretamente su Título II, capítulo II establece las competecencias que asume la Junta de Andalucía y su artículo 63 enumera las correspondientes a Cultura y patrimonio:

Art. 63.2. Andalucía asume competencias ejecutivas sobre los museos, bibliotecas, archivos y otras colecciones de naturaleza análoga de titularidad estatal situadas en su territorio, lo que comprende, en todo caso, la regulación del funcionamiento, la organización y el régimen de su personal

Recordemos que en Andalucía existen varios archivos de titularidad estatal: Archivo de Indias, Archivo de la Real Chancillería, Archivos histórico provinciales (1 por provincia) y Bibliotecas provinciales del estado. Todos, menos el Archivo de Indias, son de titularidad estatal (el estado posee la titularidad del edificio y los fondos) y gestión autonómica (la Junta regula su funcionamiento, organización y personal).
De acuerdo con las competencias en materia de cultura, adquiridas por el estatuto de 1981, hoy reformado, el Ministerio de cultura transfiere por Real decreto 864/1984 de 29 de febrero la gestión de los archivos y bibliotecas citados.
En el caso de los Archivos históricos provinciales la cosa se complica aún más, ya que, tras la creación del Archivo General de Andalucía (Decreto 323/1987 de 23 de diciembre) son los encargados de recoger la documentación generada por los servicios periféricos de la Junta de Andalucía, así como la coordinación técnica de los archivos de las delegaciones provinciales. Presentan, pues, una curiosa dicotomía ya que sus fondos mantienen una doble titularidad estatal y autonómica.
En cambio, el Archivo de Indias, no se transfirió a la Junta de Andalucía, alegando que sus fondos, relativos en su mayoría a la administración colonial, no son patrimonio exclusivo de los andaluces. Si nos atenemos a esta definición tampoco podríamos considerar como patrimonio el archivo de la Real Chancillería encargada en sus inicios de la administración de justicia en todos los territorios al sur del río Tajo.
Ahora, la novedad que presenta este artículo, en cuanto a competencias culturales, es que la Junta asume directamente las competencias de gestión sobre el Archivo de Indias, hasta ahora de titularidad y gestión estatal. Como dice el artículo en su punto número 4:

La Junta de Andalucía colaborará con el estado a través de los cauces que se establezcan de mutuo acuerdo para la gestión eficaz de los fondos del Archivo de Indias y de la Real Chancillería.

Me sorprende que este hecho no adquiera relevancia en los medios de comunicación, dada la importancia y riqueza de los fondos del archivo. En cualquier caso, está por ver cuando se asumirán de manera efectiva las competencias de gestión y por evaluar los aspectos positivos, para los archiveros andaluces, que esta decisión puede aportar.

Creative Commons License
Esta obra es de dominio público IBSN:1-978-1976-02 .