Storytelling
A principios de los 80 el fabricante de fotocopiadoras Xerox, decidió realizar un estudio sobre el comportamiento de sus empleados. Para ello un antropólogo les acompañaría en su jornada laboral para ver como actuaban realmente (no como ellos decían o como sus jefes suponían). El antropólogo observó como, durante la jornada, los técnicos empleaban mucho tiempo entre ellos , no con los clientes.
Para cualquier directivo esto constituía un hecho muy grave que debería ser erradicado de inmediato. Sin embargo, para el antropólogo era algo sumamente positivo. Era una forma de aprendizaje social, un valor añadido a la experiencia individual de cada uno.
De esta forma se coproducía conocimiento que, posteriormente, sería utilizado para reparar mejor las máquinas.
A partir de entonces la organización de los técnicos cambió. Ya no serían trabajadores solitarios si no una unidad de aprendizaje social
Esto es un ejemplo de, lo que en el mundo anglosajón se denomina storytelling organizational. El clásico cuentacuentos aplicado al mundo de los negocios.
Con ello se consigue una mayor transferencia del conocimiento tácito (aquel que no es codificable), se crean vínculos emocionales y, en consecuencia, el entorno es mucho más receptivo a lo que se quiere transmitir (resolución de conflictos, normas, desarrollo de confianza y compañerismo…).
Steve Denning, uno de los gurús de esta disciplina y autor del libro The leader’s guide to storytelling, resalta la importancia no solo de una buena historia si no de la participación activa de los oyentes. Éstos asimilan la historia y le dan un significado de acuerdo a sus conocimientos y experiencias previos:
a simple story could communicate a complex multi-dimensioned idea, not simply by transmitting information as a message, but by actively involving the listeners in co-creating the reality of the idea in the context of the particular organization where the story was being told. Their active participation as listeners helps reinvent the organization and create new identities for the organization and themselves. In this way, the story embodied the concept of knowledge management, and was able to transfer knowledge.
Para cumplir estos propósitos la historia debe ser lo suficientemente atractiva para captar nuestra atención, pero sin desviarse de los valores que realmente quiere transmitir. A su vez el orador tiene que poseer las habilidades comunicativas necesarias para mantener en todo momento nuestro interés en la narración.
Todo ello relacionado con las nuevas teorías sobre gestión del conocimiento. Atrás quedó el antiguo esquema Adquisición-Almacenamiento-Difusión. Ahora estamos ante un modelo basado en la conectividad: Aportar-sintetizar-aplicar. De la colección a la conexión.


